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La 8a. Cena a Beneficio de la ‘Fundación Cartoneros y sus Chicos’ se realizó en el Hotel Alvear con más de 300 invitados, entre artistas, deportistas, banqueros, diplomáticos, cartoneros y funcionarios, animados por shows de Los Echeverría y Maxi Trusso que convidaron a bailar toda la noche.

Con el objetivo de compartir los avances alcanzados por la Fundación y recaudar fondos para continuar con la obra solidaria de brindar educación de calidad a los hijos de los recuperadores urbanos de la Cooperativa Las Madreselvas, la empresaria y benefactora suiza Renata Jacobs fue la anfitriona en la noche del 2 de octubre.

Destacó que el Proyecto ‘Mejor Educación. Mejor Vida” está mostrando resultados positivos para los chicos, sus familias y el barrio donde viven, y señaló que falta mucho por hacer y por eso es importante que todos los que tienen posibilidad ayuden, porque es posible mejorar la vida y la educación de las familias de los trabajadores cartoneros.

Entre los asistentes, estaban el embajador de Suiza en Argentina Heinrich Schellenberg y su esposa Grisel Sandoval Schellenberg; su par argentino en Suiza, Luis María Kreckler, y la flamante embajadora de Francia en el país, Claudia Scherer-Effosse.

Compartieron la noche los integrantes del Consejo de Administración de la Fundación, Hervé Pollet, Gregorio Whertein y Lucas Hernández; el Director Ejecutivo Diego Guilisasti; el fundador de la Cooperativa Las Madreselvas, Carlos Mancilla; el empresario Carlos Spadone, y el futbolista Jonás Gutierrez con su familia, siempre presentes en las Galas cartoneras.

Arte y deporte a la vanguardia de la solidaridad

Con donaciones de obras de los artistas plásticos Daniel Genovesi y Milo Locket; del fotógrafo suizo Gian Paolo Minelli; camisetas de fútbol firmadas por los equipos oficiales de River Plate, enviada por el Presidente del club millonario Rodolfo D’Onofrio; de Boca Juniors, donada por la Fundación Boca Social; de Racing Club de Avellaneda y hasta de la selección de Rugby de Argentina firmada por los colosos Pumas, la subasta alentó la noche con pujas y risas, al tiempo que consiguió una muy buena colecta.

La generosidad se hizo presente con donaciones de premios de cenas gourmet, estadías en hoteles de lujo y vinos de alta gama, que ayudaron para que la recaudación de este año fuera de 1,5 millones de pesos para la Fundación.

Empresas como Just, Adecco, Ferrero, Victorinox, Swatch, Alvear Palace Hotel, Santander, Posco, Escuelas Ott y Barry Callebaut acompañaron una vez más a los cartoneritos y contribuyeron para que la Cena pueda ser nuevamente una fiesta.

“Fundación Cartoneros y sus Chicos” alberga hoy a 150 niños y jóvenes de entre 6 y 18 años que participan en distintos programas, de lunes a viernes de 8 a 17 horas, a contra turno de su educación en colegios públicos.

La sencilla escuelita de Maquinista Savio donde comenzó el Proyecto, es hoy una escuela nueva que se construyó con amplias comodidades y todos los servicios que necesitan los chicos para poder estudiar y desarrollarse en un ambiente seguro y amable.

Compartir un desayuno o una merienda entre los alumnos, todos vecinos del barrio; recibir allí apoyo escolar y poder recrearse en un ambiente seguro y cálido, hace que los chicos adopten la escuela como un espacio feliz para su crecimiento y aprendizaje.

Maestros, profesores y asistentes sociales los apoyan en sus tareas escolares, los preparan para los exámenes y nivelan con el resto a aquellos que tienen dificultad en la lectoescritura.

Con lo recaudado en las Cenas Solidarias que Renata Jacobs realiza en Zurich y en Buenos Aires, fue posible construir y equipar la nueva escuela. Este año, además, se pudieron adquirir computadoras y capacitar a los niños en su uso.

En 2018, el 100% de los chicos pasó de grado en sus respectivas escuelas, lo cual demuestra su gran potencial y que el apoyo y seguimiento de docentes, padres y madres está dando frutos.

Además se los educa en temas de salud, contando con atención médica periódica, y de nutrición, pues, se pone énfasis en que los chicos deben comer sano.

La concreción del espacio propio del centro educativo este año en el Municipio de Pilar posibilita que más niños y jóvenes puedan tener su lugar para crecer, estudiar, jugar, encontrar su vocación y valorar la comunidad en la que viven. Porque todos tenemos derecho a ser felices.

 

Ver a los invisibles. Ver a los niños...

La historia de la “Fundación Cartoneros y sus Chicos” nació hace muchos años, cuando Renata Jacobs, caminaba en 2010 por Buenos Aires como turista y vio que hombres y mujeres, muchas veces acompañados por niños, recorrían las calles empujando carros y revisando la basura. Luego supo que lo juntado lo vendían para llevar comida a sus casas.

Solidaria y observadora de lo que sucede en el mundo, pensó en una manera de dignificarlos, y puso manos a la obra para crear el proyecto ‘Mejor Educación. Mejor Vida’, destinado a los más vulnerables: los hijos de los 600 recuperadores urbanos de la cooperativa cartonera Las Madreselvas.